viernes, 8 de mayo de 2020

Pan Jalá





Vuelvo de  nuevo y vuelvo con un gran descubrimiento y un gran reto.
Desde que comenzamos con el confinamiento es casi imposible conseguir tanto levadura como harina de fuerza, pero el otro día navegando por la red descubrí este delicioso pan Jalá o Challah, que es un pan judío. Como os iba contando este pan tiene la peculiaridad de que lo podemos elaborar con harina de trigo normal, evidentemente también admite más variaciones, pero antes de ir a la receta os voy a contar un poco la historia de este pan.
El pan Jalá es un pan judío trenzado que se consume durante sus festividades, pero sobre toso durante el  Sabbath.
La mayoría de las recetas tradicionales usan huevos, harina, agua, levadura y sal, pero también existe "Jalá de agua" hecho sin huevos.
En las recetas se puede reemplazar la harina blanca, con harina de trigo integral, avena, espelta o azúcar con miel. Además surgieron variedades regionales: masas espolvoreadas con semillas de sésamo, perfumadas con anís o cilantro, y cubiertas con algunas almendras o aceite de oliva.
Dicho esto vamos al lío!!!

Ingredientes

500 gr de harina de trigo todo uso
60 gr de azúcar
10 gr de sal fina
3 gr de levadura seca de panadero
200 gr de agua tibia
1 huevo M
70 gr de aceite de oliva
  • 1 huevo + azúcar para decorar

Elaboración

En el bol del robot amasador colocamos la harina junto con la sal y el azúcar.
Disolvemos la levadura en el agua, que debe estar tibia, yo la pongo en una jarrita, así luego me es más fácil añadirla a la masa.
Batimos el huevo ligeramente y reservamos.
Ponemos el robot amasador en marcha a velocidad baja y comenzamos a añadir la mezcla de agua y levadura, continuamos con el huevo ligeramente batido y por último vamos añadiendo el aceite y vamos subiendo la velocidad del robot amasador. Batimos a velocidad alta hasta que se integren perfectamente los ingredientes, la masa se irá volviendo más suave y elástica con el paso de los minutos. Sabremos que nuestra masa está lisa porque a parte de estar lisa y suave como os digo, ésta empezará a despegarse de las paredes del bol y se quedará pegada a los ganchos amadores, yo suelo amasar durante unos 15-20 minutos.
Pasamos la masa a un bol amplio que previamente habremos engrasado y lo taparemos con film transparente y dejaremos levar la masa de cualquier de las 2 formas siguientes:
  • Refrigeramos durante toda la noche. Los levados lentos y en frío aportan un sabor más intenso a la masa final. A la mañana siguiente bastará con dejar que la masa se aclimate durante una media hora más o menos fuera del frigorífico.
  • Colocamos nuestro cuenco en un sitio cálido y alejado de las corrientes hasta que nuestra masa duplique su volumen.
Cuando tengamos nuestra masa levada, la sacamos del bol y sobre una superficie ligeramente enharinada le damos un suave amasado para desgasificar. Pesamos la masa y la dividimos en 4 partes iguales, las mías pesaban aproximadamente 225 gr. Estiramos cada parte formando una tira y las trenzamos pasándolas por encima de la que está justo al lado y por debajo de la siguiente y así hasta terminar. Una vez terminada la trenza los extremos los metemos hacia abajo para que nos quede el pan bonito.
Pasamos la trenza a la placa del horno a la que previamente habremos puesto un papel de horno, la tapamos y la dejamos levar hasta que doble su volumen.





Pasado este tiempo, precalentamos el horno a 180ºC, con calor arriba y abajo, pincelamos nuestra Jalá con huevo batido y espolvoreamos con azúcar.
Llevamos al horno durante 30 minutos o hasta que esté ligeramente dorado.
Retiramos del horno y pasamos a una rejilla para que enfríe por completo.










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